Una duda suele asaltar a las compañÃas con relación a su comunicación interna: deben hablar o no de su competencia y, si asà fuera, qué decir y qué no, cuándo, cómo, dónde y –sobre todo– para qué….
Pero mejor partamos del principio: ¿que los empleados se enteren de lo que hace la competencia tiene realmente valor para la compañÃa?
En mi experiencia, los empleados que se sienten realmente comprometidos con sus empresas demandan cada vez más información estratégica y desean estar enterados sobre las metas, nuevos proyectos, lanzamientos de productos y servicios y la posición de su empresa en la industria.
En otra palabras, quieren saber exactamente dónde pisan, hacia dónde van y conocer todos los factores que los rodean, incluyendo a sus competidores. Pero eso es bueno… ¿o no?
Una dosis de realidad
Hablar de la competencia obliga a las compañÃas a hacer un ejercicio de honestidad y transparencia consigo mismas para el que no siempre están preparadas.
Mirar al otro nos lleva a mirarnos a nosotros mismos. O para el caso: mostrar al otro nos lleva tarde o temprano a mostrarnos a nosotros mismos.
Cuando una empresa informa sobre el desempeño de sus competidores, se coloca a sà misma en un plano de comparación, cuyo resultado podrÃa no ser del todo favorecedor.
Pero, independientemente de cuán afortunada sea la posición de una compañÃa frente a un competidor, obliga a realizar un ejercicio de apertura informativa sobre sus propios asuntos. Porque una vez enterados de lo que hace la competencia, surgirán preguntas como: ¿y nosotros cómo vamos?, ¿cuáles son nuestros resultados?
También es importante considerar que dar a conocer los resultados exitosos de la competencia en un momento crÃtico para la organización, podrÃa generar un ambiente de inseguridad e incertidumbre. Y en este caso el tipo de preguntas que serÃan: ¿estamos equivocando el camino?, ¿son mejores que nosotros?
¿Qué tanto es tantito?
Para los empleados comprometidos, estar correctamente informado de lo que hace la competencia a menudo va más allá de un morbo insano. Conocer a “su competencia†les brinda un punto de referencia sobre su propia empresa, les ayuda a ver las diferencias, a conocer otras estrategias y a darse cuenta de las fortalezas y debilidades de ambas.
Por ello, es muy importante diseñar una polÃtica de comunicación bien fundamentada que tenga en cuenta el verdadero valor de compartir ese tipo de información internamente, y que considere factores como: si la empresa tiene la apertura suficiente para informar sobre sà misma, cuál es el clima organizacional, el timing adecuado para informar sobre ciertos temas, los medios idóneos para hacerlo y el modo más adecuado de hacerlo.
También es necesario fijar el tono de la comunicación y las fuentes de información, que siempre deben ser públicas y confiables.
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